El Trinche suma una nueva cata a ciegas a su larga búsqueda de postres favoritos. Continuando la saga de la torta de chocolate, ahora nos enfocamos en brownies bien golosos.
El Trinche suma una nueva cata a su larga búsqueda de los mejores postres: empezamos con la cata de torta de chocolate, ya convertida en un clásico junto con las catas de turrón de Doña Pepa y panetón, pero ahora ampliamos el abanico en el mundo dulce. Esta vez nos enfocamos en los brownies, un postre que no es originario del Perú sino de Estados Unidos, pero que es goloso y nos encanta. Por eso, anticipándonos al Día de la Madre y este mes de mayo que es súper dulcero, decidimos convocar a especialistas que nos ayuden a probar a ciegas 16 brownies distintos, de lugares que los tienen todos los días disponibles al público en sus vitrinas. Esta cata, ya verán, nos trajo sorpresas.
Cuentan que la receta del brownie fue producto de un error. Que un repostero olvidó añadir levadura a un pastel de chocolate, dando lugar a este bizcocho denso y húmedo. Desde entonces, hace más de 100 años, el brownie ha trascendido las fronteras norteamericanas y se ha expandido por todo el mundo. Es un postre perfecto para iniciar a los más pequeños en la cocina, aunque justamente esa aparente simpleza puede convertirlo en un gran reto para los pasteleros.
Cata de Brownies. Parte del jurado de izquierda a derecha Karissa Becerra, Fiorella Falco, Héctor Ibarra y Sabina de Szyszlo.
Para esta nueva cata trinchera, como siempre, acudimos a expertos que probaron 16 muestras sin saber de dónde provenían. Nos acompañaron las pasteleras Sabina de Szyszlo del taller de catering especializado en postres y pastillaje La Dulciteca; la pastry chef Fiorella Falco, sous chef corporativa del Westin Lima Hotel, donde construyó el mundo dulce desde su fundación hace 15 años; Héctor Ibarra, el célebre Héctor Pastry Chef, que además de ser docente de la Facultad de Gastronomía, Hotelería y Turismo de la PUCP, ha capitaneado al equipo peruano rumbo a la Gelato World Cup; Gabriela Miglio, especialista en la preparación de postres sin gluten y creadora de La Otra Harina, además de la filósofa Karissa Becerra, directora de la Facultad de Gastronomía GHOT PUCP. Todos ellos, junto a periodistas de El Trinche, nos entregamos a la difícil tarea de probar a ciegas 16 brownies disponibles en vitrina.
LO QUE EVALUAMOS
La textura. El punto exacto entre lo ‘fudgy’ y lo ‘cakey’, según el estilo. Debe ser húmedo sin estar crudo, denso sin ser pesado, con una miga que se sienta rica y no seca.
La corteza. Esa capa superior ligeramente crocante, con brillo y pequeñas grietas, que contraste con el interior. Es uno de los indicadores más claros de buena técnica.
El sabor a chocolate. Intensidad, profundidad y calidad del cacao. No buscamos solo dulzor, sino un perfil que se sostenga y deje recuerdo en boca.
El balance. Azúcar, grasa y cacao en armonía. Un brownie no debe saturar al primer bocado, sino mantener interés hasta el final.
La estructura y frescura. Que mantenga forma al cortarlo, sin desmoronarse ni apelmazarse. Y, como en todo producto de vitrina, que esté en su mejor momento: ni reseco ni pasado de humedad.
Importante señalarlo: en esta cata de brownies de chocolate, los clásicos, nos llevamos sorpresas sobre el producto final que se ofrece al comensal goloso. Aunque sí tuvimos favoritos, el equipo de cata coincidió en que a la gran mayoría de propuestas enviadas le falta afinar técnica para lograr un brownie perfecto. Utilizar los mejores insumos y cuidar preparación, puntos de cocción y obtener una humedad óptima, que no llegue al bocado seco ni tampoco al chicloso. Es algo en lo que hay que trabajar aun más.
TOP TRES (DEL PRIMERO AL TERCERO)
Cata de brownies. El de Sienna tiene una muy buena apariencia y textura.
Sienna Bakery. Una muy buena presentación y apariencia, usar chocolate real, su textura ‘fudgy’, crocante y cremoso, llevó a los expertos a elegir este brownie como el mejor de nuestra cata trinchera, el más clásico. Una marca que nació en setiembre de 2019 como un emprendimiento familiar impulsado por Nicolle Pegot-Ogier, junto a su madre, con el objetivo de desarrollar una propuesta de pastelería enfocada en calidad, detalle y consistencia. Desde su inicio en La Molina, se ha posicionado como una marca de crecimiento rápido, basada en el uso de ingredientes seleccionados y una ejecución cuidada en recetas, texturas y presentación. Su oferta se centra en postres y productos de vitrina. Actualmente cuentan con cinco tiendas en Lima: Av. El Polo 234, Surco; Av. Santa Cruz 1119, Miraflores; Santiago de Compostela 170, La Estancia, La Molina; Av. del Pinar 105, Chacarilla; y calle Los Laureles 515, San Isidro; además, una sede internacional en Santiago de Chile, consolidando una expansión sostenida sin perder el carácter de marca familiar. Pedidos por WhatsApp.
Cata de brownies. El de Petite The Pastry & Co. resultó delicioso aunque es tan suave que pierde la textura característica del brownie.
Petite The Pastry & Co. Pasó algo curioso con el segundo puesto de esta cata trinchera. Los expertos concluyeron que es un postre hecho con buenos insumos, buen sabor, suave y cremoso… pero que no tiene la textura de un brownie. Aún así, destacó entre las demás para llegar al podio de El Trinche. Esta marca fue creada en 2017 por Camila Iturry como un emprendimiento de postres caseros bajo el nombre Petite Desserts. Durante la pandemia, la demanda impulsó su expansión, consolidando un equipo familiar con la incorporación de sus hermanos en las áreas administrativa y de producción. En 2022 dieron el salto a un espacio físico, inaugurando en 2023 su primera tienda en San Borja, ampliando la oferta hacia productos salados, bebidas y café de especialidad. Su propuesta actual incluye postres, queques, galletas y opciones recién horneadas, con producción diaria desde su propio taller. Está ubicado en Av. Paseo del Bosque 549, San Borja. Pedidos al WhatsApp.
Claribel. Un brownie que puede describirse en dos tiempos: rico en boca, pero con un final que podría mejorar. Su presentación en color y apariencia es balanceada. Esta marca fue creada por Claribel Berckemeyer hace más de 30 años, a partir de un emprendimiento familiar que comenzó en la cocina de su casa elaborando postres tradicionales para su entorno cercano. Su propuesta se basa en la recuperación y preservación de recetas dulceras peruanas transmitidas por generaciones, con un enfoque artesanal donde todos los procesos —incluido el manjar— se elaboran de manera manual. A lo largo del tiempo, ha consolidado postres clásicos como alfajores, guargüeros, manás y marquesas, además de opciones para eventos y catering. Ubiquen su módulo en el Boulevard Jockey del C.C. Jockey Plaza. Pedidos por WhatsApp al 960 825 262.
TAMBIÉN PROBAMOS (EN ORDEN ALFABÉTICO)
Ana Avellana. De buena presentación, color y apariencia, el brownie de Ana Avellana es principalmente un keke con chocolate. Para los catadores, se puede mejorar; para los seguidores de Ana Avellana, otros de sus exquisitos postres. Creada por Ana Luisa Velarde como una pastelería de estilo americano inspirada en su formación en el Culinary Institute of America y su experiencia profesional en Estados Unidos, enfocada en postres clásicos norteamericanos como cheesecakes, key lime pie, sticky buns y galletas, priorizando técnica, producto y carácter propio. El proyecto nació en Miraflores y se ha ampliado hasta tener varias sedes en Lima, incluyendo Mendiburu 1096, en Miraflores, Plaza Lima Sur, La Molina, Real Plaza Salaverry y La Rambla San Borja. Pedidos vía WhatsApp.
Dolce Capriccio. Nació en el año 2000 por iniciativa de Pía Castañeda, quien abrió su primer local de 80 m² en Miraflores. Desde sus inicios se ha desarrollado como un negocio enfocado en la pastelería y cafetería. A lo largo de más de dos décadas ha logrado posicionarse en el mercado limeño, creciendo hasta contar con aproximadamente 140 colaboradores y cinco puntos de venta entre cafeterías y espacios de producción. Su brownie fue percibido por los especialistas como hecho con chocolate fermentado. Ácido y seco al paladar. Locales en Miraflores, San Isidro y Chacarilla y en www.dolcecapriccio.pe
Endulzarte. Un brownie de interior seco, exterior crocante y arenoso en boca. Oportunidad de mejora: nuestros catadores detectaron que no se utilizó chocolate real, sino artificial, e identificaron un ligero olor a aceite al momento de realizar la cata. Esta marca nació en diciembre de 2010 cuando Claudia Cisneros, junto a su hermana Ana, decidieron formalizar un emprendimiento que había empezado años antes en el colegio, donde sus brownies ya eran conocidos entre su entorno cercano. Inicialmente operaron bajo el nombre “El taller de los brownies”, evolucionando luego a Endulzarte como una propuesta enfocada en la pastelería de tradición familiar. Su oferta incluye dulces en porciones grandes, postres de bocado y sánguches, con un portafolio amplio que va desde brownies, blondies y alfajores hasta clásicos como guargüeros, yemecillas, maná de yemas, bienmesabe y cocaditas. Actualmente operan desde Miraflores, en calle Jorge Guillermo Leguía 267. Pedidos al 997890666
El Buen Gusto. Esta tradicional panadería y pastelería fina, ubicada en Miraflores, suma más de 70 años de trayectoria en el mercado limeño. Su propuesta se basa en la continuidad de recetas clásicas que se han mantenido a lo largo de generaciones, enfocándose en la producción de bocaditos dulces y salados, panadería y galletería con un enfoque de volumen y consistencia. Lamentablemente, hay que mejorar sus brownies, que a pesar de incluir almendras –lo cual podría ser un detalle interesante para sus clientes–, se sintió rancio. Además tienen alfajores, guargüeros y encanelados hasta sanguchitos, empanaditas y una línea amplia de productos para eventos, generalmente en formatos por docena o mayores. Lo encuentran en calle Torre Tagle 249, Miraflores, pedidos vía WhatsApp al 946 244 168.
La Casa del Alfajor. De interior seco, exterior crocante y denso en boca. Su presentación (color y apariencia) no ayudaron mucho. Una oportunidad para mejorar. Esta marca nació en 1987 como un emprendimiento familiar que empezó produciendo alfajores en una cocina casera, utilizando recetas tradicionales heredadas. Tras una rápida aceptación, evolucionó hacia un modelo de producción más estructurado con la implementación de una pequeña planta en 1988 y la apertura de su primera tienda en Surco. Durante los años siguientes ampliaron su portafolio más allá de los alfajores, incorporando productos como piononos, brownies, pies, milhojas y opciones saladas para eventos. Actualmente cuentan con más de 20 puntos de venta en locales propios y centros comerciales a nivel nacional, manteniendo una propuesta basada en tradición, volumen y producción estandarizada. Pedidos en su web.
La Cocina de Ximena. El bajo dulzor caracterizó este brownie. Para quien no gusta mucho del dulce sería ideal, aunque el tipo de postre así lo pida. Eso sí, es de textura húmeda y cremosa. Liderada por la chef Ximena Llosa, esta propuesta basada en cocina casera, está enfocada en llevar al formato comercial los productos y recetas que ha trabajado durante años. Su propuesta combina pastelería, platos caseros, desayunos y opciones saladas, con una oferta amplia que va desde postres clásicos como brownies, tortas, pies y cheesecakes hasta platos de fondo y sándwiches, manteniendo un enfoque de cocina cotidiana bien ejecutada. Está en calle Manuel Bañón 215, San Isidro. Pedidos al 933 615 712.
La Confitería. Brownie de bajo dulzor y hecho con chocolate real. Tiene una textura ‘fudgy’ que engancha, pero notamos la presencia de esencia de vainilla en demasía. La Confitería es una pastelería limeña con una propuesta amplia enfocada en postres tradicionales y de vitrina. Su oferta incluye desde alfajores, brownies y porciones personales hasta tortas, bavarois, piononos, kekes y clásicos como suspiro, arroz con leche y mazamorra, además de una línea de salados como quiches, sánguches y pasteles. Trabajan con formatos individuales y familiares, con un portafolio extenso que prioriza variedad y producción constante. Los ubican en sus locales de Av. Ricardo Palma 1312, Miraflores, y Av. Conquistadores 1216, San Isidro. Tienen central de pedidos y delivery al 998 337 022.
La Mora. Un brownie que intenta ser innovador, incluyendo el ponerle una frambuesa encima. Incluso el bizcocho podría mejorar su consistencia. Esta marca fue fundada en 1996 por Brigitte Schlömp, quien llegó a Perú en 1993 con recetas de fina pastelería y panes tradicionales de Alemania. Desde sus inicios, La Mora se ha desarrollado como una pastelería de corte europeo basada en el uso de insumos de alta calidad y métodos tradicionales, logrando posicionarse en el mercado limeño con una propuesta que combina técnica, consistencia y volumen. En 2008, la segunda generación se integra al negocio con la incorporación de Pia Valdiviezo, quien aporta una mirada contemporánea manteniendo la base familiar. Su oferta incluye pastelería dulce y salada, bocaditos gourmet, pasteles salados y mermeladas caseras. Actualmente están en calle José Gálvez 491, Miraflores; Av. Emilio Cavenecia 114, San Isidro, y Av. La Encalada 715, Surco. Pedidos vía WhatsApp al 914 687 276.
La Teoría de los 6 Cafés. Buena presentación, color y apariencia. Sin embargo se repite la sequedad en el postre, aunque los expertos destacaron que este supo un poco menos seco que los que probaron antes. Esta marca es una cafetería familiar liderada por Alessandra y Fernando Ribeyro junto a su primo Diego Trujillo, con una propuesta centrada en café de especialidad y pastelería de precisión. Su carta incluye alfajores, brownies, macarrones, queques, bollería y sándwiches, acompañados de café de origen peruano, tanto para consumo inmediato como en grano o molido. Trabajan con producción limitada diaria, priorizando frescura y control de calidad. Nacida como un espacio de barrio en Miraflores, ha evolucionado a tres locales cuentan con locales: Mendiburu 890, Miraflores, y Av. Las Camelias 763 y Av. Conquistadores 181, ambos en San Isidro.
María Almenara. El brownie de María Almenara vio opacada su presentación por la cantidad de chocolate que lleva, que puede llegar a empalagar ciertos paladares. Fuera de ello, es un clásico si se es un dulcero de aquéllos. Esta pastelería fue fundada en 2017 por María Alejandra Almenara, quien cuenta con más de 30 años de experiencia en la elaboración de postres. Nacida como un emprendimiento basado en recetas caseras y tradición familiar, ha evolucionado hacia una operación de gran escala, consolidándose como una de las cadenas de pastelería más importantes de Lima. Con un portafolio amplio de postres y productos de vitrina, la marca ha logrado un crecimiento acelerado, alcanzando más de 20 tiendas en la ciudad y proyectando expansión a otras regiones como Arequipa. Ha sido reconocida en premios como Summum y Somos. Pedidos al 950 664 655.
Mariáte. Sabor alto, pero con chocolate artificial. No obstante, los especialistas destacaron su dulzor medio. Si no eres chocolatero quizás este brownie sea para ti. Esta marca nació hace aproximadamente 13 años con el objetivo de rescatar la tradición peruana de la pastelería casera, basada en recetas familiares transmitidas de generación en generación. Su propuesta se construye a partir de las preparaciones de la Sra. Mariáte, que dieron origen a un portafolio centrado en postres tradicionales elaborados bajo un enfoque artesanal. Con el tiempo, el proyecto evolucionó manteniendo como eje la tradición, con un equipo conformado en gran parte por mujeres. Su oferta incluye una variedad de postres clásicos orientados tanto al consumo cotidiano como a celebraciones. Tienen varias tiendas en Miraflores, Magdalena, San Miguel, San Isidro, Surco y La Molina. Pedidos vía WhatsApp al 919 294 657.
Patty Pastelería. Esta marca es una empresa familiar peruana fundada por Patricia Ramos Peral, con más de 30 años de trayectoria. Su propuesta se basa en la pastelería artesanal, desarrollada a partir de recetas familiares que Patricia comenzó a trabajar desde 1974 junto a su abuela, evolucionando luego hacia la producción para restaurantes y retail. Su producto más representativo es el turrón de chocolate, un amelcochado con cobertura de fudge y pecanas que ha consolidado la marca en el mercado. Quizás por ello deban poner más atención en sus brownies que, además de un ligero exceso de sal, los especialistas identificaron un sabor a grasa y aceite durante la cata. Están en Av. Alfredo Benavides 1113, Miraflores, y Av. Conquistadores 521, San Isidro, y algunos productos en las tiendas Wong. Pedidos al 962 961 535.
Vekia Pastelería. De apariencia y presentación clásica, creemos que este brownie puede mejorar si no fuera tan seco. Un poco de humedad lo dejaría en su punto. Esta marca nació en 2017 cuando los cuatro socios decidieron emprender con recetas familiares inspiradas en la tradición italiana (“Vecchia Ricetta”). Comenzaron vendiendo postres en ferias y produciendo desde casa, hasta abrir su primer local en octubre de 2019. Su propuesta se centra en pastelería y cafetería, con productos como tortas (especialmente de chocolate), postres en porción y otros dulces de tradición casera. En Av. Reducto 938, Miraflores, donde atienden de lunes a domingo de 8:30 a 22:00 horas. Pedidos al 994 870 758.
PARA UN MARIDAJE PERFECTO
Esta celebración chocolatosa requiere un maridaje a la altura y con sabor peruano, por eso en esta cata nos acompañaron tres opciones muy especiales.
Andean Cream. Los destiladores detrás del mundialmente reconocido Black Whiskey han preparado una bebida cremosa con Black Whiskey y crema de leche. Es ideal para acompañar el chocolate del brownie por ese toque ligero a avellanas que le da una particular distinción. Lo pueden conseguir en botellas de 750 ml en su web o en las tiendas Wong.
Dulzura de Lúcuma de La Fidelia. Para acompañar los brownies de chocolate, la lúcuma siempre va bien. La Fidelia tiene varias y deliciosas infusiones naturales, y sentimos que esta mezcla de dulzura que combina anises, flores y trozos de lúcuma para aromatizar la infusión, quedó perfecta. Las consiguen en bolsas de 10, 15, 30 y hasta 50 sachets en su web.
Pisco Intipalka Mosto Verde Acholado.Una selección propia de uvas Italia, Quebranta, Negra Criolla y Moscatel ensamblan este pisco acholado de Intipalka, que tiene aromas a duraznos y jazmín con un toque de pasas rubias y miel. Al acompañar ese sabor intenso de chocolate de los brownies, la dulzura se balancea con las notas a higos y frutas confitadas que se mantienen al probar este pisco. Lo encuentran en su web, en licorerías o en las tiendas Wong.
Etiquetas: cata brownies 2026, brownie, brownies de vitrina, cata trinchera
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