Estuvimos en la final global del San Pellegrino Young Chef Academy, compartimos nuestras reflexiones y andamos ya pendientes porque se abren pronto las nuevas postulaciones para la edición 2026-2027.
El S.Pellegrino Young Chef Academy Competitionvolvió a reunir a cocineros jóvenes de todo el mundo y, como suele pasar, más allá de los premios, que también son relevantes, algo importante ocurrió en los márgenes: en las historias personales, en las cocinas compartidas, en las cenas largas y en las conversaciones entre jurados y camaradería de participantes. Allí estuvimos para ver competir a la representante de Latam, Gabriela Sarmiento (Panamá); y andamos hoy pendientes porque se abren pronto las nuevas postulaciones para la edición 2026-2027.
Llueve, a cántaros, corremos por el patio del Castello Sforzesco de Milán. Paredes frías, monumentales, corazón cálido. Es el día de la premiación en Milán, luego de dos jornadas intensas, los finalistas de cada región (15) sacaron lo mejor de sí y su conocimiento para impresionar a un gran jurado compuesto por Christophe Bacquié, Jeremy Chan, Antonia Klugmann, Niki Nakayama, Elena Reygadas, Julien Royer y Mitsuharu Tsumura. El promedio era elevado, las historias conmovedoras. Esta vez se trataba del origen, de la tierra, de las raíces, pero sin dejar pasar técnica, estética y, obvio, buen sabor. Micha Tsumura, actual número uno con su restaurante Maido en la lista World’s 50 Best Restaurants, ha sido jurado y mentor en la competencia y esta vez miembro del esencial gran jurado, nos reafirma que el nivel ha estado altísimo y fue muy difícil elegir al ganador. “En lo que respecta al evento, se ha crecido en logística para que los chicos puedan presentarse mejor para ser evaluados, y nosotros tuvimos más herramientas para calificar la parte técnica. Este tipo de eventos, muy aparte de mostrar cada uno su cocina, empieza a afianzar comunidad y da la posibilidad a que los cocineros más jovenes intercambien conocimientos y se trabaje de la mano”, asegura Tsumura.
De la editora. El gran jurado compuesto por Christophe Bacquié, Jeremy Chan, Antonia Klugmann, Niki Nakayama, Elena Reygadas, Julien Royer y Mitsuharu Tsumura.
En el interior del castillo están todas las regiones de los competidoras representadas sobre mesas que fungen de mapas. Un poquito de la vida de todo el mundo en un espacio que abraza la diversidad. En otro patio interno, una cúpula transparente que nos deja ver la lluvia, el cielo, Milán, y en las cocinas dos chefs que, con Massimo Bottura como maestro de ceremonia, se encargan de la cena de gala y premiación: Jessica Rosval de Al Gatto Verde en Módena, Italia; y Pía León de Kjolle, en Lima, Perú. Hay risas, hay nerviosismo, hay espera. Se habló mucho en estos días de coherencia, de cocinar desde la verdad y no desde la tendencia. De no perder la voz propia en el camino del reconocimiento. Porque el futuro no está en la copia, sino en comprender de dónde viene uno y cocinar desde ahí. El ganador de esta edición fueArdy Ferguson, representante de la región Asia y sous chef de Belano en Hong Kong, Archipielago Celebration.
De la editora. Se encargaron de la cena de gala y premiación: Jessica Rosval de Al Gatto Verde en Módena, Italia; y Pía León de Kjolle, en Lima, Perú.
El evento ocurrió en distintos puntos de la ciudad, con una organización que entiende que el espacio también puede comunicar. Cocinas profesionales montadas con precisión en East End Studios; sedes institucionales que respiran historia, como el Castello Sforzesco y galerías de arte. En este torbellino de información culinaria y cultural, los concursantes y aquella chef que nos representó a todos: Gabriela Sarmiento propuso un plato llamado la Malquerida, que contó la historia de su familia, su tierra y su Colón natal. Ese corazón panameño que aglutina sabores de distintos rincones, de aquellos que dejaron huella a su paso. “Ese match entre conocimiento, al que pude acceder gracias al chef Mario Castrellón (Maito, Panamá), que fue mi mentor; y la esencia de la Malquerida, fue perfecto para elevar el plato, porque seguí siendo yo, pero en una mejor versión”, anota Gaby. Creer en sí misma, nos dice, porque sino nadie más lo va a hacer. “Y aprovechar esta oportunidad, agrega Mario Castrellón, aunque tengan trabajo o un restaurante propio, acá pueden poner su nombre más en alto, esta experiencia te va a hacer crecer y eso es único. Todo es positivo”.
Hoy en el mundo son varios los participantes latinoamericanos de este concurso que se encuentran ya trabajando en restaurantes reconocidos y que han comenzado a generar más oportunidades. La cocinera peruana María José Jordán, que en 2015 quedó en segundo lugar en la final mundial representando a América Latina con su plato Técnica Inmortal: cítrico, romero y ginebra, formó parte de la plana docente de la Facultad de Gastronomía de la PUCP y actualmente cursa un doctorado en Antropología en la Universidad de Manchester. Xrys Ruelas Díaz, mexicana, representante de Latinoamérica en la final 2021, hoy dirige el restaurante Xokol en Guadalajara, México. Evens López, el peruano que fue finalista para el premio especial Fine Dining Lovers Food for Thought Award (2019-2020), es actualmente chef ejecutivo en Blue by Alain Ducasse, estrella Michelin en Bangkok, Tailandia. Segundo Panduro, representante peruano en 2022, hoy dirige el I+D de Maido. Y, ya casi peruanizado, Nelson Freitas (región Ibérica), ganador de la versión 2023 y hoy sous chef del restaurante Kjolle (Lima, Perú) de la chef Pía León. “Esta es una súper oportunidad para todos los jóvenes, y un espacio para el compartir. Definitivamente una atmósfera de sana competencia, intercambio y deberían empezar a alistar sus propuestas desde ya”, puntualiza León.
De la editora. El ganador de la edición 2025, Ardy Ferguson, con Nelson Freitas, ganador 2023.
Para Perú, la lectura es inevitable. Tenemos talento de sobra, discursos sólidos, cocinas que dialogan con el mundo desde hace años. Pero aún falta presencia. Falta que más jóvenes se animen, que postulen, que entiendan que estos espacios no son lejanos ni imposibles. “Hay que postular tomándotela en serio. La mayoría que llega lejos o gana, trabaja para esto no cuando recién se convoca, se prepara con tiempo. Ya sabemos que se hace todos los años y se abre a cocineros y cocineras hasta 30. Que es un mundial muy bien puesto. Hay que estar listos para concursar”, reafirma Tsumura.
Estar ahí no es solo una experiencia individual: es representación, es abrir camino. Pues ya tenemos claro que el S.Pellegrino Young Chef es un importante termómetro de hacia dónde va la cocina global. En el mundo, ese termómetro marca el sur y es por eso que necesitamos más representantes de nuestra región, no solo uno cuando hay ancestría que contar, diversidad que poner a la vista y varios territorios alimentados por historias que caminaron en paralelo, pero se vivieron distinto. Hablar una sola lengua (salvo Brasil, claro, que también es latino y nos entendemos en espíritu y sentimiento) no justifica tener un solo representate para más de 15 países.
Que en la próxima edición haya más acentos nuestros, más nombres nuestros. Más sabores del sur.
Etiquetas: de la editora, san pellegrino, San Pellegrino young chef academy, young chef,
COMPARTE:
TAMBIÉN PUEDES LEER
EL SECRETO DE LA SALSA ANTICUCHERA DE CANDELO
Dom 2 de noviembre de 2025
Desde el restaurante de comida popular de Miraflores, el chef Alonso Arakaki nos comparte una receta que hace honor a la tradición de las carretillas.