EL AJÍ DE ATÚN QUE TIENEN QUE INCORPORAR EN EL MENÚ SEMANAL: RICO Y RENDIDOR
De la falta nace el recurseo o la adaptación, y este es un claro y sustancioso ejemplo.
De la falta nace el recurseo o la adaptación, y este es un claro y sustancioso ejemplo.
Escribe Paola Miglio (IG @paola.miglio)
Cuando viví fuera del Perú, se me despertaron las ganas de cocinar peruano. Había que recursearse, nunca fui de comer carne a diario, pero había que equilibrar gastos y, donde estaba, el atún en lata era más económico que el pollo. Así que me compré una tarjeta, levanté el teléfono y llamé a mi mamá para preguntarle cómo adaptar una de mis recetas favoritas. Considerando que por esas épocas encontrar un ají amarillo o una pasta de ají amarillo hubiese sido una hazaña. En fin, me las arreglé, y este ají de atún se convirtió en un clásico de mis menús de fin de semana, cuando había más tiempo para dedicarse a la cocina. Hoy pasa a ser una buena opción para incorporar en el día a día. Otro día les cuento sobre otros de mis clásicos de expatriada, como el arroz con pollo sin pollo, solo con vegetales.
(Para 4 personas)
Edilberto Soto ha hecho un trabajo arduo para conectar a las comunidades productoras con una de las principales cadenas de supermercados del Perú.
Leer más
Le pedimos al bartender Daniel Gutiérrez Barba, de Andean Gin, que nos comparta un cóctel especial para celebrar la amistad.
Leer más
Los acompañantes son tan importantes como el pavo o el chancho. Y en la mesa navideña, los arroces son imprescindibles.
Leer más