LA HUELLA DE LAS HERMANAS BARBERO EN URUGUAY
En el barrio de su infancia, dos contadoras fueron tras sus sueños y abrieron Manzanar y Río Cafetería.
En el barrio de su infancia, dos contadoras fueron tras sus sueños y abrieron Manzanar y Río Cafetería.
Escribe María Elena Cornejo (IG @melenacronejo)
Jimena y Victoria Barbero crecieron entre fuegos y carbones de restaurantes uruguayos como el icónico Parador La Huella. Hoy ellas lideran Manzanar y Río Café & Restaurant, dos restaurantes que instalaron en el barrio de su infancia y que se complementan y hacen sentir a la gente como en casa.
Gracias por el fuego, tituló una de sus obras el escritor uruguayo Mario Montalbetti y este agradecimiento ígneo está presente de alguna manera en la gran mayoría de los habitantes de este pequeño, ordenado y amable país del sur de América Latina.

Obviamente también lo está en el corazón de las hermanas Jimena y Victoria Barbero que crecieron entre fuegos y carbones ya que su padre, Gustavo Barbero, empresario restaurantero, se vinculó desde joven en este negocio junto con otros socios. Uno de esos restaurantes fue el icónico Parador La Huella que nació hace 25 años en una caleta de pescadores de la playa Manza, en la zona de José Ignacio, y hoy integra la lista Latin America’s 50 Best Restaurants. Fue en ese Parador donde las adolescentes Barbero fungían de meseras y cajeras mientras veían a su “tío” Francis Mallmann dominar los fuegos.
Ambas hermanas estudiaron Contabilidad (como su papá), pero tenían claro que el restaurante propio aparecería en cualquier momento. “La Contabilidad es una herramienta que abre la cabeza para todos los deseos”, dice Jime. Hace nueve años encontraron un viejo almacén en desuso en la zona de Carrasco, barrio en el que ellas pasaron su infancia. “Aquí es”, pensaron. La inversión era importante, el riesgo latente, el trabajo enorme, pero luego de algunas dudas, el papá dio su brazo a torcer y comprometió el apoyo logístico y financiero.
Desde que empezó a funcionar, las hermanas se enfocaron en hacer una cocina de producto donde todos los segmentos etarios se sintieran representados. Carnes a la parrilla con ensalada fresca, pizzas, vinos o cócteles a elegir, últimamente la zona japonesa de sushi y sashimi (trabajados por el itamae peruano Carlos Jara, ex Osaka) son demandados por la población joven. “Queremos que la gente que viene se sienta como en casa”, anota Victoria.

Cinco años después, con Manzanar bien asentado, surgió otro espacio a una cuadra de distancia. Se llama Río Cafetería. Nació con un espíritu distendido, casi playero, como la caleta de la infancia. El espacio de producción en Manzanar quedó estrecho y pensaron que Río podía complementar la logística, pero manteniendo su propia identidad. Ofrecen desayunos, almuerzos, meriendas y cenas con impronta italiana, pero también alquilan las instalaciones para matrimonios y eventos corporativos. El equipo de cocina es integrado básicamente por mujeres: Vanina Canteros y Natalia Suesca son las jefas ejecutivas y Karina Cotos y Alejandro Montiel se ocupan del mundo dulce en ambos restaurantes
Tres veces al año ponen menús especiales con cocineros de afuera, como el ranqueado Rafa Zafra (ex jefe de cocina de El Bulli) y hoy a cargo del restaurante Estimar en Barcelona y Madrid, que estuvo dos noches con su equipo cocinando tanto en Manzanar como en Río. Definitivamente ese concepto de hospitalidad, empatía y buena onda hace que los espacios de las hermanas Barbero sean lugares tan cálidos como para regresar siempre.
Por: Paola Miglio
La periodista argentina María de Michelis entrevista al cocinero a propósito de una visita que hizo a su país y la apertura de su museo elbulli1946.
Leer másPor: Carlos Carlín El ojo del comensal
Carlos Carlín se fue para Lila y un potente y refrescante desayuno lo hizo regresar para el almuerzo.
Leer másPor: Juver Aliaga
Juver Aliaga visitó el museo en Boudeaux, un espacio dedicado al mundo del vino.
Leer más