ESCAPE A ICA: LA RUTA DEL SOL Y EL SABOR
Ica ofrece al viajero no solo una ruta de bodegas y la oportunidad de probar buena comida, sino también espacios para el relax, la cultura y el deporte de aventura.
Ica ofrece al viajero no solo una ruta de bodegas y la oportunidad de probar buena comida, sino también espacios para el relax, la cultura y el deporte de aventura.
Escribe Redacción El Trinche (IG @eltrinchecom)
Ica es siempre sol. Es desierto inmenso, playas vibrantes, pero también solitarias, donde la naturaleza invita a desconectarse y contrasta con pequeñas caletas de pescadores que se nutren de la biodiversidad del mar. Ica también es valle. Es una hermosa contradicción en la que el terruño y el clima confluyen para dar vida a las haciendas y viñas más verdes, a los piscos más poderosos, a los campos más fértiles. Así, este espacio se ha alimentado de una cultura local que data de tiempos prehispánicos, de una tradición fuerte y arraigada que es producto de los migrantes y el mestizaje, de aquello mágico y misterioso que ha sabido cómo dejar un trazo en la arena.
Ica vive gracias a las aguas del río del mismo nombre y al trabajo y vigor de sus habitantes. La ciudad, que recibe migración constante de distintas partes del Perú, ha crecido caótica, colorida, impetuosa. Allí, entre aquellas calles pequeñas que antes albergaban casonas señoriales, hoy surgen el nuevo comercio y el intercambio, y se ofrecen las más sabrosas y típicas viandas elaboradas con productos locales. Desde las galletas paciencia hasta tejas rellenas con manjar y cubiertas de caramelo, pasando por limones confitados y potentes platos caseros, hasta cachina de hacienda y viñedo antiguo.
Llegar desde Lima es sencillo, y en el camino se encuentra la abundancia, esa que empieza en los desiertos que miran al océano Pacífico: caletas de pescadores, tambos con panecillos calientes, restaurantes icónicos y viñas que florecen al lado de oasis. Cuando es temporada y si el hambre anima una parada en la ruta, hay camarones, crujientes y sabrosos. Hay también un corredor enogastronómico que además de naturaleza es cultura viva, es arqueología; todo a la vista de los viajeros. Un camino del vino y del pisco conformado por bodegas y viñedos que cuentan además con zonas de cata, hospedaje y restaurantes que trabajan con productos locales. Las viejas casonas han sido recuperadas y son el punto de partida para una experiencia única que invita a recorrer campos a caballo, recolectar las uvas maduras y participar en opíparos almuerzos.
Si están en auto, pueden parar en la bodega Altos de Azpitia (Mala, Cañete), cerca del kilómetro 70 de la carretera Panamericana Sur, que brinda una estación para cata y tienda de compra. Luego viene la bodega Sarcay, en el kilómetro 75, en Santa Cruz de Flores, que ofrece una experiencia que va más allá de aprender cómo se hace el pisco y que incluye cata con maestro destilador; además tienen la tienda El Encontrón y el restaurante Sarcay, con cocina peruana y hornos de barro. El paquete completo.
También camino a Ica y ya en la misma región están la Bodega Falconí (Malamor), la Bodega San Isidro de Pisco Barsol, las instalaciones de Bodega Murga, Viña Vieja e Intipalka, en Viñas Queirolo, que se ha convertido ya en un importante hotel dedicado al vino y el pisco donde se recibe al viajero para que viva la experiencia completa. Y es que recorrer una bodega es entender que el pisco comienza mucho antes de la destilación. Empieza en el terruño, en la elección de variedades pisqueras como Quebranta, Italia, Torontel o Moscatel, en el cuidado de los racimos y en la paciencia de una fermentación que respeta el tiempo.

La cata llega después, casi como una consecuencia natural del recorrido. Ya no se trata solo de reconocer notas florales, cítricas o especiadas, sino de identificar el carácter de cada uva y la mano de quien la transforma. El silencio de las barricas, la sombra fresca de los galpones y el perfume del mosto acompañan una travesía que invita a bajar el ritmo.
Finalmente, sumérjanse en los sabores que acompañan al destilado, pues la cocina iqueña surge del mestizaje, pero un mestizaje bastante particular que hereda trazos de la cocina criolla y de los africanos que llegaron para trabajar en las haciendas algodoneras de la zona. Además se beneficia de la intensa agricultura y de los productos locales, como el pallar de Ica, inspiración de creaciones como la ensalada, el chupe y el picante. Entre otros platos típicos donde resalta el menjunje de técnicas e influencias están la sopa seca con carapulcra (tallarines con guiso de papa seca), los camarones de río reventados o en tortilla y la ensalada de garbanzos. Los postres como el frejol colado, el dulce de higos y la mazamorra de uvas cuentan del ingenio de los pobladores a la hora de servir la mesa.

BODEGA FALCONÍ – MALAMOR. Conuca s/n, Distrito de Pueblo Nuevo, Ica / Horario de atención previa cita: L-V de 09:00 a 21:00 horas. WhatsApp.
BODEGA SAN ISIDRO – PISCO BARSOL. Visitas a la planta solo por reserva vía info@barsolpisco.com
SARCAY. Además de la tienda El Encontrón que abre todos los días de 11:00 a 17:00 hotas, ofrece experiencias de cata S-D de 11:15 a 15:45 y tiene restaurante. Anexo de San Vicente de Azpitia, Santa Cruz de Flores, Cañete, Lima. WhatsApp / sarcay.pe
INTIPALKA EN VIÑAS QUEIROLO. La bodega impulsa el turismo enológico en el Perú con visitas guiadas, catas, experiencias de vendimia, cenas maridaje, conferencias y actividades orientadas a acercar el mundo del vino y el pisco a los consumidores y visitantes. Hay tour para huéspedes y para pasajeros no alojados, pero hay que llamar para consultar. Carretera San José de los Molinos Km 11, Los Molinos, Ica. WhatsApp reservas@hotelvinasqueirolo.com.
VIÑA VIEJA. Visitas a la bodega y al fundo que se realizan en fechas específicas. Av. San Cristóbal s/n, Sunampe, Chincha / L-D de 9 a.m. a 6 p.m. / WhatsApp +51 974 520 812 / turismo@vinavieja.com
RESTAURANTE LAGUNILLA. Cocina peruana e iqueña con insumos frescos de temporada. Av. Conde de Nieva 1107, Urb. Luren, Ica. Horario lunes a sábado de 12:00 a 16:30 y de 18:00 a 22:00 horas. Domingos de 12:00 a 17:00 horas. Reservas: Mesa 24/7.
EL INTIPALKA. Restaurante dentro del Hotel Viñas Queirolo especializado en cocina de mar y cocina peruana con insumos locales. Carretera San José de los Molinos Km 11, Los Molinos, Ica. WhatsApp / www.hotelvinasqueirolo.com
FESTÍN. Cocina con herencia iqueña, sureña y tradicional peruana en ambiente casero y amplio. Panamericana Sur km 299, Subtanjalla, Ica. Lunes y martes de 8:00 a 22:00 horas miercoles a domingo de 8:00 a 00:00 horas. Reservas: Mesa 24/7
LATIDO BAR. Bar de coctelería de autor. Panamericana Sur km 299, Subtanjalla, Ica. Horario martes a jueves de 18:00 a 00:00 horas, viernes y sábado de 18:00 a 01:00 horas y domingos de 18:00 a 00:00 horas. WhatsApp
SARCAY. Cocina peruana e iqueña, hornos de barro e insumos de la zona. Anexo de San Vicente de Azpitia, Santa Cruz de Flores, Cañete. Horario jueves a domingo de 11:00 a 17:30 horas. WhatsApp / sarcay.pe
TATÁ ROOFTOP. Leña y brasas, horno de barro y parrilla, además de la coctelería pisquera clásica y lista de vinos, son los protagonistas de esta terraza en el cuarto piso del Mc.Hotel. Av. Cutervo 300, Urb. San Isidro, Ica. Reservas: Mesa 24/7.
HOTEL VIÑAS QUEIROLO. Hacienda y viñedo con confortables habitaciones. Carretera San José de los Molinos Km 11, Los Molinos, Ica / Tel. (01) 261 3772 y WhatsApp.
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