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¿TRANSAMOS CON LOS TRANSGÉNICOS?

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Variedades de maíces peruanos. ¿Qué tanto arriesgamos? Foto Paola Miglio.

Escribe María Elena Cornejo (Twitter e Instagram @cucharonviajero)

Un artículo publicado el lunes pasado en El Comercio por el doctor Elmer Huerta alborotó el cotarro gastronómico al generar interpretaciones diferentes y a menudo encontradas. El médico resume las opiniones de un centenar de científicos ganadores del Premio Nobel en diversas especialidades contenidas en una carta dirigida al grupo Greenpeace, al que acusan de oponerse al cultivo de plantas transgénicas con argumentos emocionales y dogmáticos.

Los fanáticos protransgénicos resaltan dos puntos interesantes que el doctor Huerta describe con lujo de detalles: no se ha probado (todavía) que los transgénicos sean dañinos para la salud y tampoco se ha probado que produzca daños significativos en el medio ambiente. No creo que los científicos sean como las estadísticas a las que uno echa mano según su conveniencia. Sin embargo, otra es la opinión de la Agencia de Investigación sobre el Cáncer (IARC) que forma parte de la Organización Mundial para la Salud (OMS) cuyos científicos “presentaron evidencias que cinco pesticidas químicos usados como insecticidas y herbicidas: glifosato, malation, diazinon, paration y el tetrachlorvinphos son cancerígenos”. El artículo del doctor Huerta menciona de pasadita el glifosato pero sin dar mayores luces sobre lo inocuo o perjudicial que puede ser este pesticida para la salud.

Sabemos que la poderosa transnacional Monsanto no solo es precursora sino una empresa prácticamente monopólica en el mercado transgénico, que desde sus inicios ha generado polémica y suspicacias por sus experimentos con plaguicidas y la generación de plantas resistentes a las plagas. Hace algunos años atrás, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos exigió a la empresa Monsanto que su herbicida tuviera una etiqueta de advertencia en contra de la ingesta oral, que los manipuladores de glifosato llevaran ropa protectora y que no permanecieron más de cuatro horas en los campos de cultivo mientras se manipulaba el glifosato. En el 2000, la patente para Estados Unidos expiró y no ha sido renovada, aunque los estudios realizados no determinaron daño para la salud.

Monsanto cambió entonces su eje, dejó en segundo plano su negocio de plaguicidas que le había reportado ingentes ganancias y puso énfasis en la venta de semillas que hoy es su negocio principal. Es cierto que el mundo requiere cada vez más alimentos, más pastos, más ganado, más peces para alimentar a un población en crecimiento; que es necesario inventar métodos y establecer prácticas para paliar el hambre en el mundo y revertir el desperdicio de comida que alcanza nivel oprobiosos (alrededor de un tercio de la producción de alimentos destinados al consumo humano se pierde o desperdicia). Dicho sea de paso, en el artículo de Huertas se reconoce “que el uso de transgénicos no aumentó el rendimiento por hectárea” de los cultivos en Estados Unidos, es decir, no salvarán del hambre al planeta.

El doctor Huerta aborda también un concepto crucial para los intereses del Perú: es la llamada ‘presencia adventicia’ cuyo significado, para decirlo con sus propias palabras “es el polen de una planta transgénica que puede fecundar plantas vecinas y por tanto hacer que las características genéticas modificadas aparezcan accidentalmente en semillas, alimentos y granos”. Esta contaminación cruzada vía diversos medios (insectos, viento, agua) es inevitable y genera una destructiva dependencia con la empresa productora de semillas ya que los pequeños agricultores (sin acceso al crédito) tienen que comprarlas cada año si es que quieren seguir sembrando la tierra. Además, las semillas transgénicas son estériles, o sea que no hay forma de escapar del círculo vicioso. Esta tecnología ha sido llamada “Terminator” por los grupos antitransgénicos.

El Perú no tiene las extensas pampas de Brasil, Argentina o Canadá, nuestros cultivos apuntan a nichos de un mercado que valora los productos orgánicos y no transgénicos. Esa es la realidad sobre la que estamos construyendo una gastronomía basada en productos únicos, diversos, de producción restringida, que son legado de nuestros antepasados y hoy asombran al mundo. Los transgénicos pueden no ser dañinos para la salud en general pero son absolutamente contraproducentes para proteger y conservar nuestra biodiversidad.

 

 

El artículo fue publicado el 7 Julio, 2016
MARIA ELENA CORNEJO
Periodista, meto mi cuchara en la gastronomía y la cultura. Bloggera, twitera, abuela y arequipeña. Defiendo todas las causas perdidas.

Comentarios

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    Roberto Bustamante

    OJO, esto dice la EFSA (European Food Safety Authority) sobre el glifosato: “The substance is unlikely to be genotoxic (i.e. damaging to DNA) or to pose a carcinogenic threat to humans”.

    https://www.efsa.europa.eu/sites/default/files/corporate_publications/files/efsaexplainsglyphosate151112en.pdf

    Por favor, actualizar la información. Gracias.

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    Maria Elena Cornejo

    No sé cual es la parte que me pide actualizar, Roberto. La tesis central del artículo es que los transgénicos pueden NO ser dañinos para la salud y el medio ambiente pero desde mi punto de vista los cultivos transgénicos no son el tipo de agricultura que le conviene a un país como el nuestro que debe preservar su enorme biodiversidad. De otro lado, menciono que la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos establece precauciones de seguridad a quienes manipulen glifosato aunque “los estudios realizados no determinaron daño para la salud”. Gracias por su comentario.

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      Virginia Ugarte

      Maria Elena muchos, muchisimos cientificos trabajan para el sistema y son premiados y respetados por el stablishment porque son parte del sistema. Es el sistema quien los ha comprado y no importa cuantos titulos tengan. Desde que estan en las universidades los muchachos jovenes, estudiantes de biologia, quimica, de medicina y en todo tipo de carreras que signifiquen gran dinero posterior estos jovenes son cosechados con grandes sumas de dinero y con el compromiso de que los inventos nunca pasaran al publico porque ya les pertenecen a las corporaciones. Tengo 2 sobrinos en USA que NO pueden salirse nunca mas de esto. Es mafia. Se que parezco exagerada pero te juro que me da pena como aqui creemos tadavia en las mentiras porque las dicen los cientificos el 95% de ellos estan en el sistema y no lo van a traicionar porque se quedan sin chamba en el mejor de los casos. Si, en el mejor de los casos. Los pobres peruanos por 500 soles dicen cualquier imbecilidad en el mejor de los casos, en el peor es que son tan pero tan ignorantes que por eso ocupamos el 4to lugar de ignorantes en el planeta incluyendo a nuestros profesionales.

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    Anónimo

    Me olvidé de añadir otro concepto que para mi es fundamental en el caso del Perú. Las semillas transgénicas son estériles por lo tanto obligan al pequeño agricultor, sin acceso al crédito, a depender eternamente de un proveedor. Con eso se mata la agricultura de nicho. Gracias.

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      Luis

      Por qué debemos impedir que los agricultores no puedan usar esta tecnología? Si ellos desean usarla, que la usen, si no les proporciona ningún beneficio NO comprarán las semillas. Nadie los va a obligar a NADA. Actualmente, muchos maiceros compran semillas híbridas (no transgénicas) de maíz amarillo duro TODOS los años. No guardan las semillas porque de nada les servirían y obtienen rendimientos de 10-12 toneladas métricas por hectárea. Otros, no les da la gana de comprar semillas y obtienen rendimientos de 3-5 TM/há. Así de sencillo. Igual puede suceder con las semillas transgénicas.

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        Maria Elena Cornejo

        Luis. Respecto al rendimiento por hectárea, el doctor Huertas resume las conclusiones de la Academia Nacional de Ciencias de los EEUU y dice que “no encontró (y esto es decepcionante) que el uso de transgénicos aumentara el rendimiento por hectárea de soya o maíz en los EEUU”.
        Las semillas transgénicas solo se pueden plantar una vez, para la siguiente cosecha se tienen que volver a comprar las semillas al proveedor. Eso genera dependencia.
        El Perú es un país de envidiable megadiversidad, no tiene grandes hectáreas de monocultivos sino pequeñas parcelas con diferentes climas, suelos y pisos ecológicos. Su fortaleza está precisamente en esos cultivos nativos de cualidades alimenticias excepcionales. Ocupamos un nicho de mercado exclusivo que debemos proteger. Los cultivos orgánicos (cada vez más solicitados en el mercado internacional) son incompatibles con los cultivos transgénicos y por la presencia adventicia (explicada en el texto) no es conveniente la coexistencia de ambos cultivos.
        Finalmente, Oscar, yo no contesto insultos personales. En el texto no menciono en ninguna línea que los científicos sean comprados.
        He expuesto mi opinión sin descalificar opiniones contrarias. He dicho que los transgénicos no dañan la salud ni el medio ambiente, creo que la moratoria es válida para seguir investigando, pero también creo que en este momento no le conviene a nuestra gastronomía ni a nuestros pequeños agricultores optar por los cultivos transgénicos.
        Les recomiendo el leer el texto de María Luisa del Río sobre el particular https://hablamebonito.lamula.pe/2016/07/08/peru-transgenicos-verus-organicos/maludelrio/

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      Luis

      No es cierto que las semillas transgénicas son estériles. Si lo fueran no darían ningún fruto, es decir, las plantas de maíz no producirían ningún choclo. Por favor informarse. Otra cosa, un agricultor sin crédito no depende de ningún proveedor porque no tiene dinero para comprar. Si no tiene crédito puede sembrar sus variedades tradicionales de maíz. Nadie le va a decir nada.

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  4. avatar
    Oscar P

    Taaanto hablan de dinero y que los científicos somos comprados, este articulo no hace mas que difundir falta de información sin referencias cientificas. Como científico y a favor de los transgénicos me gustaría ver ese dinero con el que nos “compran” del que tanto hablan. Me gustaría saber si esos hippies de greenpeace o la gente que está en contra de los transgénicos saben que es un gen. Nada mas. Bye

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