DATOS CALIENTES

RESCATE CASERO 2: EL CAU CAU DE MONDONGO

Texto y fotos Paola Miglio (@paola.miglio)

El cau cau de mondongo es el protagonista de nuestro segundo #rescatecasero, esa búsqueda de recetas tradicionales que emprendimos hace un mes y que en la actualidad no se hacen tanto porque no hay tiempo y la rutina nos apura. Les contamos un poco su historia, destapamos sus secretos, les dateamos dónde comerlo y, les recomendamos, de todo corazón, que cuando su plato esté servido le agreguen una buena cucharada de ají al guiso. Es todo lo bueno de la vida.

Cuenta Martha Palacios, chef de Panchita, que cuando era pequeña, en su casa preparaban el cau cau con perejil y que lo de la hierbabuena vino después. Hoy, en sus dominios, echa mano del bonete o panal (luego viene la panza), y lo corta en trozos grandes para que la textura se sienta. Su guiso es profundo y aromático y llega a la mesa con arroz blanco con choclo. Esta receta, tan criolla, es descrita como uno de los platos limeños más apreciados por el historiador César Coloma, quien en una columna que le dedica en el diario El Comercio cuenta que “aunque sobre este no se ocupan ni Ricardo Palma ni Juan de Arona, sí lo hace otro famoso escritor, Abelardo M. Gamarra, El Tunante, quien escribe sobre un personaje que andaba ´siempre en un millón de compromisos´ y, por derrochador, tuvo que empeñar una valiosa prenda, ´por un poco de camarones, cau-cau y arroz con pato´ que invitó a unas señoritas (Rasgos de pluma).

Damas limeñas se internan en sus bondades, se explayan en sus recetarios y describen con minuciosidad su preparación: “se corta el mondongo, se lava bien y se pone a sancochar, después se corta en pedazos menuditos y se fríe en manteca con ají amarillo, ajo molido, cebolla y perejil picado. Se cortan unas papas crudas en pedacitos y se revuelven en este refrito, echándole una ramita de yerbabuena y un poco de caldo de mondongo, para dar lugar a que las papas puedan cocerse, advirtiendo que este guiso debe quedar completamente seco. La fuente en que se sirve, va adornada con perejil picado y camotes sancochados cortados en rodajas”, explica Hilda Velezmoro de Calderón,Misia Peta en La perfecta cocinera peruana(1955).

Un clásico ya en Isolina que suele acompañarse de sangrecita y arroz. Pidan para compartir porque es contundente.

La historiadora Rosario Olias Weston también se indaga sobre el tema, advirtiendo que no hay mucha información sobre este plato pero que la primera mención que se hace del cau cau es en el Nuevo manual de la cocina peruana escrito en forma de diccionario por un limeño mazamorrero. El primer recetario de cocina limeña. “No sabemos el año que fue publicado por primera vez. Algunos autores suponen que fue impreso en 1895”. Agrega que el cau cau se vuelve famoso en todo el país (y más allá) porque la señora Rosita Ríos lo incluye en su famoso “piqueo criollo” que ofrecía antes del almuerzo. “Fue el deleite de la sociedad peruana y los turistas extranjeros que iban a su restaurante ubicado en la zona de Ciudad y Campo, en el distrito del Rimac, entre la década de los cincuenta y setenta. Cada día ese restaurante atendía entre 500 y 700 personas, y en los fines de semana y días de fiesta la cantidad de comensales se duplicaba, llegando a atender a más de 1000 personas”, puntualiza Rosario.

Rosita Ríos inventa así el “piqueo criollo”, que incluía 10 platos y se comía parado antes de sentarse a la mesa: ahí estaba el cau cau, humilde, perfumado, cariñoso. Popular y un rock staren aquellos años donde todos lo querían meter en su carta. En las casas limeñas este guiso se come desde siempre, aunque las versiones varían. En mi casa, por ejemplo, hacían el de pollo, para evitar arranques infantiles en la mesa de : “yo no como mondongo”. Con el tiempo llegamos a apreciar el plato, aunque confieso que seguíamos huyendo en la etapa de la preparación y regresábamos cuando el plato estaba listo (negación ante el proceso de sancoche de los interiores). Se convirtió en un receta cálida, que nos abrigaba los almuerzos de invierno, que a veces se amenizaba con arvejitas y hasta zanahorias. Servido siempre con arroz y a veces con huevo frito. Y ají, siempre ají al lado.

SECRETOS MONDONGUEROS

¿DÓNDE COMER CAU CAU EN LIMA?

Acá fue donde nos encariñamos más con el tema. Los cau cau que hemos probado son diversos, caseros, contundentes hechos con recetas personales, con ajustes innovadores. Todos tienen en común esa sabrosura de guiso hogareño, la mayoría se sirve con arroz y algunos hasta se atreven con el huevo frito. No hemos podido visitar todos los de Lima porque la panza no nos da, pero esta es un muestra representativa de un plato que sigue vigente y que, si bien por el tiempo que toma, puede no hacerse mucho en casas, hay opción de probarlo como antaño en varios restaurantes locales.

Antigua Taberna Quierolo (San Martín 1090, Pueblo Libre). Suave e invita a seguir cuchareando. En tavola calda casi todo el día, es más, ahí arrancamos y lo comimos de desayuno. Lo acompaña con arroz.

El Bolivariano (Calle Rosa Toledo 289, Pueblo Libre). De sabor intenso y cuchareo bravo. Viene con una gentil rodaja de rocoto fresco: corten en trozos pequeños y revuelvan. También con arroz.

Huancahuasi (Av. Javier Prado Este 1405, La Victoria). De factura fina y sutil, aromático y con mondongo de buen calibre y textura. Este se acompaña con huevo frito y arroz.

La Picantería (Francisco Moreno 388, Surquillo). Un favorito, cremosos contundente, de buen aroma y sabor gentil. Hay zanahoria, ají amarillo y perejil. El mondongo en su punto y acompañado de un arroz flor maravilloso que no van a poder dejar de comer.

Panchita. Como cuenta el texto, Acá Martha Palacios ocupa la parte del bonete o panal (asemeja a un panal de abeja). Los trozos son grandes, las porciones generosas, la textura bien lograda y los sabores firmes y abrazadores. Sirve con arroz con choclo.

ISOLINA (Prolongación San Martín 101, Barranco). Casero, clásico, abrigador. También cremoso y contundente. Como para pedirlo entre dos y acompañarlo de una clásica sangrecita.

EL JUANITO DE BARRANCO (Av. Grau 270, Barranco). Su cau cau es casero, ese que recordamos de pequeños. Con trozos pequeños de mondongo, con arevejitas, arroz graneado y hierbas frescas encima. Hay que ir temprano porque se acaba y el plato es personal.

LA PICANTE (Av. Húsares de Junin 651, Jesús María). La propuesta del joven Fransuá Robles nos saca del tradicional mondongo para introducirnos en un profundo guiso animado con mariscos. Como para probar una opción distinta.

El artículo fue publicado el 20 Junio, 2019

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